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Tema 29: Actitudes, estereotipos, prejuicios y grupos sociales

Dirección General de la Policía (Ministerio del Interior) · Policía Nacional · Escala Básica, categoría de Policía

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Epígrafe oficial

Actitudes y valores sociales. Formación de las actitudes: concepto, componentes y funciones. Estereotipos, prejuicios y discriminación. Actitudes de la personalidad autoritaria: xenofobia y dogmatismo. Los grupos sociales.

Resumen

Este tema es de psicología social y no tiene una ley que lo desarrolle. Aquí se explican los conceptos generales que se usan en esa disciplina, citando a los autores que los propusieron, y la única referencia legal es la definición de discriminación de la Ley 15/2022. Una actitud es una predisposición aprendida y relativamente estable a valorar de forma favorable o desfavorable un objeto, una persona, un grupo o una idea, y a comportarse en consecuencia. Los valores son creencias más generales y duraderas sobre lo que es deseable (la libertad, la igualdad, la seguridad) y orientan muchas actitudes a la vez; Milton Rokeach, en «The Nature of Human Values» (1973), distinguió entre valores terminales (fines que se persiguen) e instrumentales (modos de comportarse para lograrlos). En España, la Constitución proclama como valores superiores del ordenamiento la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político (art. 1.1).

Componentes de la actitud. Según el modelo de tres componentes, toda actitud tiene uno cognitivo (lo que se cree o se piensa del objeto), uno afectivo (lo que se siente, agrado o rechazo) y uno conductual (la tendencia a actuar de cierta manera). Esta división es la clave del tema, porque encaja con la tríada estereotipo (cognitivo), prejuicio (afectivo) y discriminación (conductual). Las actitudes no siempre predicen la conducta: la situación, la presión del grupo o las normas pueden hacer que alguien actúe en contra de lo que piensa.

Funciones de las actitudes. Daniel Katz (1960) propuso cuatro: de conocimiento (ordenan y simplifican una realidad compleja), instrumental o utilitaria (ayudan a conseguir recompensas y evitar castigos, por ejemplo la aprobación del grupo), expresiva de valores (permiten mostrar quién es uno y en qué cree) y defensiva del yo (protegen la autoestima, a veces proyectando en otros lo que no se acepta de uno mismo, lo que alimenta el prejuicio).

Formación y cambio de las actitudes. Se aprenden: por condicionamiento clásico (se asocia un objeto a una emoción), por condicionamiento instrumental (se refuerzan las opiniones que reciben premio), por observación o modelado de otras personas, y por experiencia directa. Los grandes transmisores son los agentes de socialización: familia, escuela, grupo de iguales y medios de comunicación. Cambian por persuasión, en la que influyen la fuente (credibilidad), el mensaje y el receptor, y por la disonancia cognitiva que describió Leon Festinger (1957): cuando lo que se hace no encaja con lo que se piensa, se siente una tensión que empuja a cambiar la actitud o la conducta.

Estereotipos, prejuicios y discriminación. El estereotipo es una creencia generalizada y simplificada sobre las características de los miembros de un grupo (el periodista Walter Lippmann lo popularizó en 1922 como las «imágenes en nuestra cabeza»); puede ser positivo o negativo, pero siempre borra las diferencias individuales. El prejuicio es una actitud, casi siempre negativa, hacia una persona por el solo hecho de pertenecer a un grupo; Gordon Allport, en «La naturaleza del prejuicio» (1954), lo describió como una antipatía basada en una generalización defectuosa e inflexible, y ordenó sus manifestaciones de menor a mayor gravedad: hablar mal (antilocución), evitación, discriminación, ataque físico y exterminio. La discriminación es la conducta: tratar peor a alguien por su pertenencia a un grupo. El artículo 14 de la Constitución prohíbe toda discriminación por nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

La Ley 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminación, define (art. 6): discriminación directa (tratar a alguien de forma menos favorable que a otro en situación comparable por una causa prohibida); indirecta (una norma o práctica aparentemente neutra que causa una desventaja particular); por asociación (por la relación con otra persona que tiene esa característica); por error (basada en una apreciación incorrecta de las características de la persona); múltiple (por dos o más causas a la vez o sucesivamente); interseccional (varias causas que interactúan y producen una forma específica de discriminación); y acoso discriminatorio (conducta que atenta contra la dignidad y crea un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo). También es discriminatoria la orden o inducción a discriminar. Allport planteó además la hipótesis del contacto: el trato entre grupos reduce el prejuicio cuando se da en igualdad de estatus, con objetivos comunes, cooperación y apoyo de las instituciones.

La personalidad autoritaria. Tras la Segunda Guerra Mundial, Theodor W. Adorno, Else Frenkel-Brunswik, Daniel Levinson y Nevitt Sanford publicaron «The Authoritarian Personality» (1950) para explicar la receptividad al fascismo y al antisemitismo. Midieron esa tendencia con la escala F (de fascismo) y describieron rasgos como el convencionalismo, la sumisión acrítica a la autoridad del propio grupo, la agresión hacia quien se aparta de las normas, el pensamiento rígido y estereotipado y la preocupación por el poder y la dureza. De ese perfil se derivan actitudes como la xenofobia (miedo, rechazo u hostilidad hacia los extranjeros) y el etnocentrismo (juzgar las demás culturas con los criterios de la propia, considerada superior). Milton Rokeach, en «The Open and Closed Mind» (1960), describió el dogmatismo como una «mente cerrada»: un sistema de creencias rígido, que no admite discusión e intolerante con quien piensa distinto, que puede darse en cualquier ideología.

Los grupos sociales. Un grupo social es un conjunto de personas que interactúan de forma continuada, comparten normas y objetivos y tienen conciencia de pertenecer a él (el sentimiento de «nosotros»); por eso no es lo mismo que un simple agregado de personas (los viajeros de un autobús) o una categoría estadística (los mayores de 65 años). Charles H. Cooley (1909) llamó grupos primarios a los pequeños, con relaciones cara a cara, afectivas y duraderas (familia, amigos), frente a los que la sociología posterior llamó secundarios, más amplios, impersonales y orientados a un fin (una empresa, una asociación, una administración). William G. Sumner (1906) distinguió el endogrupo («nosotros») del exogrupo («ellos»), y el grupo de referencia es aquel con el que una persona se compara o en el que quiere integrarse aunque no pertenezca a él. Todo grupo tiene normas, roles, estatus, cohesión y liderazgo, y ejerce presión sobre sus miembros: Henri Tajfel mostró que basta con dividir a personas en grupos para que favorezcan al suyo (favoritismo endogrupal), base de su teoría de la identidad social.

Claves para el examen

Truco

Piensa en «CAC», como los tres componentes de la actitud: Cognitivo, Afectivo y Conductual. Y colócales la tríada en el mismo orden: lo que Creo (estereotipo), lo que Aborrezco (prejuicio) y lo que Cometo (discriminación).

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